HEBRÓN

¿Adorar en Espíritu y en Verdad?

Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en Verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en Espíritu y en Verdad es necesario que adoren. Juan 4:23-24

Espíritu y verdad más que palabras son principios en el Evangelio de Juan.

  • Espíritu: se refiere al Espíritu de Dios que descendió y permaneció sobre Jesús.
  • Verdad: la esencia del Reino en donde todo es genuino e incorruptible.

Dios es Espíritu y Verdad, Dios es ambas cosas. Dios es Espíritu significa que el espacio físico no lo limita. Está presente en todo lugar y puede adorarse en cualquier lugar y a cualquier hora. No es dónde adoramos lo que cuenta, sino cómo adoramos.

Dios siendo Espíritu Su presencia llena todo el universo y se puede adorar en todo lugar. Dios es Espíritu y, por eso, es Eterno, Omnipotente, Omnipresente, Omnisciente, etc., y debe ser adorado con toda reverencia.

Adorar en verdad, no es solo adorar con sinceridad y honestidad, aunque esto es consecuencia de una vida nueva. Adorar en verdad, es en base de la revelación hecha en Jesús, quien viene del mundo de la verdad.

La adoración es un asunto del corazón de comunicación del espíritu del hombre y el Espíritu de Dios, basado en la verdad de Dios revelado por Jesucristo en las escrituras. Adorar en Espíritu no es adorar con el espíritu humano, sino adorar como un ciudadano de los cielos.

En pocas palabras, quienes han obtenido cierto conocimiento de Dios por las Escrituras, saben a quién adoran, la adoración que Dios desea no es carnal, sino espiritual.

¿Es nuestra adoración en Espíritu y verdad? ¿Tienes la ayuda del Espíritu Santo? ¿Cómo nos ayuda el Espíritu Santo en la adoración? Reflexiona sobre estas preguntas y si tienes algo qué compartirnos ¡coméntalo!

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