HEBRÓN

Caído pero no vencido

 “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien” -Gen 50:20

José tenía un problema con Dios. Disfrutaba de una relación estrecha con Dios y con su papá, una cosa maravillosa. Pero esas relaciones especiales provocaron unos celos tremendos a sus hermanos, una cosa peligrosa. Tan celosos estaban los hermanos de José que pensaron matarlo. Pero en lugar de hacerlo, se les ocurrió un plan cruel de vender a José como esclavo y contarle al papá que lo habían matado los animales salvajes. José no sólo fue vendido como esclavo, sino que también fue a parar a una cárcel egipcia por negarse a hacer lo malo.

De seguro que no habrás pasado por una experiencia igual a la de José, pero quizá hayas sido rechazado por otras personas. Quizá hasta hayas sido castigado por algo que no hiciste y puesto en ridículo por hacer el bien. Cuando alguien te ha hecho bromas pesadas o te ha hecho sentir marginado, ¿te preguntaste qué estaría haciendo Dios mientras tú sufrías? ¿Qué esperabas que él hiciera para solucionar las cosas?

Podemos adivinar cómo se habrá sentido José languideciendo en la celda de una cárcel. Pero él no permitió que su situación le impidiera confiar en Dios y hacer lo bueno. ¿Por qué? Porque José todavía creía que Dios estaba en control de lo que pasaba.
Si lees toda la historia de José que se encuentra en Génesis 37-50, descubrirás de qué manera Dios a la larga sacó a José de la cárcel y lo promovió a una posición elevada en el país. Dios tenía un plan especial para José que dio como resultado la salvación de un país entero de la hambruna. Y, en un revés de su suerte, José tuvo la oportunidad de salvarle la vida a sus hermanos.

La historia de José prueba que Dios nunca abandona a su pueblo y obra aun en las circunstancias malas para nuestro bien. A lo largo de la historia de José hay una frase que indica la clave de su éxito: “Jehová estaba con José”. Dios está llevando a cabo un plan magistral para su honra, un plan que combina las cosas positivas que suceden en la vida con las experiencias que parecen ser totalmente desesperantes.

Nadie se escapa de ser criticado por otros. Pero podemos recordar que cuando alguien nos hostiga con el mal, Dios sacará del dolor algo bueno. Aun cuando te sientas abandonado por otros, Dios no te ha abandonado. Él está allí contigo. Y está en control de todo.

 Josh McDowell.

Comentar