HEBRÓN

El ciclo de la entrega

A veces nos es muy conocida la alimentación de los cinco mil, enfocándonos siempre en el milagro de Jesús, y eso no tiene nada de malo, pues como podemos ver en los cuatro evangelios lo que Jesús hizo nunca dejará de asombrarnos.

Pero esta vez quisiera que analicemos el ciclo y los agentes participantes que existen en este milagro; en primer lugar tenemos a la multitud con una enorme necesidad de alimento, después podemos ver a un muchacho humilde que contaba con cinco panes y dos peces; luego tenemos a los discípulos, aquellos que detectaron la necesidad de la gente para después repartir el alimento y por último y el más importante, a nuestro Señor Jesucristo, el autor del milagro.

Cada agente tiene su participación primordial, como podemos ver todo empieza porque se detectó que la multitud no tenía que comer, así que un muchacho entregó todo lo que tenía en las manos de los discípulos (cinco panes y dos peces) y ellos lo llevaron a Jesús ¿cuál fue el resultado? Jesús multiplicó lo que humildemente se le entregó, para que después los discípulos lo entregaran a la multitud (entre ella el muchacho).

Debemos entender que una gran necesidad no le es desconocida a Cristo, pero nosotros nos abrumamos y pensamos que lo que tenemos jamás será suficiente para suplirla, y en cierta parte es cierto, si llegamos a actuar solos, por eso debemos poner en las manos de Dios todo lo que tenemos y dejar que Él actúe.

¿Pudiste notar el ciclo en el milagro? A una gran necesidad en una multitud, un joven entregó lo que tenía a los discípulos, éstos se lo llevaron a Jesús, quién hizo el milagro, para después permitir a sus discípulos que entregaran a la multitud mucho más de lo que se había puesto en Sus manos.

Entreguemos en las manos de Dios lo poco que tenemos, para tener el privilegio de ser canal de bendición a otros, sin importar que nuestro nombre sea anónimo.

Leer: Juan 6:5-13

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