HEBRÓN

La esperanza más grande

Sin lugar a dudas la Biblia contiene grandes promesas de Dios, que nos llenan de esperanza y nos impulsan a seguir con paciencia en la carrera de la vida. Una de ellas, en la cual he pasado meditando durante esta semana se encuentra en el libro de Apocalipsis y dice:

Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, «yo hago nuevas todas las cosas». Y me dijo: «Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas». Apocalipsis 21:5

 Con ayuda de Dios analizaremos este texto y nos deleitaremos en las hermosas verdades que este pequeño pasaje contiene.

PRIMERO: ¿Quién hace la promesa? ¿Cómo se describe?

Juan describe lo que ve en el futuro, cuando la historia de esta era finaliza y Dios ha ejecutado sus juicios, sometiendo incluso a la muerte bajo los pies de Cristo, finalmente el Padre recibe del Hijo todas las cosas y El mismo hace la promesa escrita. La forma en la que se describe a Dios es significativa “sentado en el trono”, el estar sentado indica dominio total, el que ha cumplido su trabajo, es la imagen de alguien que está afianzado en su puesto y ese lugar es el trono, el cual es símbolo de poder y autoridad propios de la realeza, Dios siempre ha sido Soberano, pero en esta escena se le ve en toda su autoridad, reinando y ejecutando la totalidad de su plan redentor.

 SEGUNDO: ¿Cuál es la invitación?

Dios invita a los creyentes a que vean, una invitación para entender urgentemente una realidad a través del discernimiento espiritual y nos manda a tener confianza de que esta promesa se cumplirá tal como ha sido predicho, nos podemos reclinar sobre las palabras de la profecía de Juan y ver la realidad como con un telescopio.

TERCERO: ¿Qué es lo que hará? ¿Cuándo lo hará?

Dios es el arquitecto y el creador de todo. Él y solo Él traerá esta grande promesa, se atribuye esta tarea a título personal “Yo hago nuevas todas las cosas”. Tomará las cosas viejas y las renovará, las llevará a las condiciones ideales. Si cabe duda de que cosas serán hechas nuevas, Él afirma que renovará “todas las cosas”, que podría traducirse también como “todas y cada una de las cosas”.

El texto de la profecía no dice yo hice o yo haré, sino “yo hago”: en el presente. Esta realidad futura es tan cierta como si ya estuviera en vigencia en nuestros días. Dios está activamente (como el verbo griego lo indica) renovando todas las cosas y tiene todas las cosas bajo su soberanía, como lo dice el escritor de la carta a los Hebreos:

“nada dejó que no sea sujeto a Él (Jesús); pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.” Hebreos 2:8 (paréntesis añadido).

 Sin embargo, en ese futuro no muy distante, el velo de la eternidad se correrá y no veremos a Dios corriendo para tener todas las cosas listas, sino a un Dios soberano que en base a esta promesa la trae a la realidad diciendo:

Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.” Apocalipsis 21:6

 CUARTO: ¿Existe seguridad para confiar que lo prometido será realizado?

Si aún tenemos duda de que esta promesa es verdadera después que Dios mismo sentado en su trono en su esplendor con dominio absoluto del universo lo dice, todavía Él da una garantía de que esta afirmación sucederá. Él ordena al apóstol Juan a escribir la promesa, y después le añade los adjetivos “verdadero” y “digno de confianza”.

La palabra verdadero significa algo que es fiel a la realidad, no es una interpretación de la realidad, es auténtico, algo real en la forma más pura de existir. La frase “digno de confianza”, viene de la raíz que se traduce como fe, y viene a describirse por algo en lo que se puede  confiar por la fuente de la cual procede. Por lo que esta doble afirmación de su veracidad es para expresar que el reino de Dios ya está entre nosotros de forma espiritual en los corazones de los creyentes, aunque no por ese motivo menos real que lo que será en un futuro, sino más bien, en la renovación de todas las cosas, veremos la realidad como verdaderamente es “pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.” 2ª Corintios 4:18

CONCLUSIÓN:

Si has creído en Jesús, el ver nuestra situación actual no puede frustrarte al ver el maravilloso y completo plan de Dios en la redención de todas las cosas. La creación será redimida y la humanidad redimida por Jesús, habiendo sido derrotada la muerte y siendo libres de pecado. Esta es la esperanza más grande del cristiano. Si vives pensando sólo en esta vida te llenarás de pesar, pero si cumples el mandato del Señor y “miras” a través de la cortina del tiempo, hacia la eternidad que Cristo te da gratuitamente en virtud de su vida, muerte y resurrección, ¡podrás saltar de gozo!

Y aún hoy, si no te emociona leer estas verdades que la Palabra de Dios asegura, si ves que en tu vida más que expectación por el futuro existe pesar por la incertidumbre, es por causa de tu pecado y rebeldía ante tu creador. Si te sientes cansado y vacío debes saber que es porque aún no has venido a Jesús, que es la fuente verdadera que quita la sed, Él es quien te reconcilia con el Padre por Su sangre, perdonando tus pecados y dándote nueva vida. Escucha hoy y ven al Señor quien te ofrece: Al que tiene sed, Yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. Apocalipsis 21:6

Hazlo hoy, cree en Su Nombre y estarás seguro en los brazos de Aquel que ciertamente cumple cada una de sus promesas.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación. 2ª Corintios 5:17-18

Comentar