HEBRÓN

La Luz del Evangelio

“Dios se reveló en la persona de Cristo para iluminarnos con la Luz del Evangelio, para que vivamos en Su verdad”.

La mayoría de nosotros hemos experimentado la oscuridad, y lo que produce como tal, ese cierto temor e incertidumbre al movernos, ya que no podemos ver en la oscuridad como algunos mamíferos sí lo hacen, y así tendemos a tropezar sin una lumbrera que ilumine nuestro andar para poder ver los obstáculos y evadirlos, que puede ser algo tan sencillo como una vela, algo más complejo como lo es la luz de algún aparato electrónico.

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo Soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12

Cuando leemos este pasaje, vemos que Cristo mismo se coloca en la posición de la luz, pero de manera radical expresa que no es una luz cualquiera sino; la luz del mundo, haciendo énfasis de la necesidad de su persona frente a un mundo oscuro y cambiante, pero antepone unas palabras “Yo Soy”(ver. Éxodo 3:14) haciendo mención del nombre que lo categoriza como el único y verdadero, el Dios de toda la tierra.

Y habiendo dicho esto anterior debemos entender que el mismo Cristo dice de si mismo ser la luz que toda persona necesita, en un sentido más elevado y directo dice que Él es el único Dios capaz de dar luz al hombre a través de la Salvación, abriendo los ojos de toda persona a las verdades transformadoras del Evangelio.

El párrafo continúa diciendo: “el que me sigue, no andará en tinieblas”, al ver nuestro entorno vemos tinieblas morales y espirituales en distintas áreas de la sociedad en las que el mundo en que vivimos se sumerge día a día, pero Dios nos señala a Él como la única fuente de confiabilidad para poder caminar de manera segura y actuar de acuerdo a su Palabra y Voluntad.

Benjamín Tejada

Benjamín es escritor en Hebrón. Es autor y fundador en el Ministerio Cristiano "DIOS ES UNO" y miembro de Dios es Santo. De Perú nacido en Chile, de la 3ra Iglesia Bautista de Sn Bd.

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