HEBRÓN

La suficiencia de la Palabra de Dios

El siguiente texto nos enseña sobre la suficiencia de la Palabra de Dios, y de alguna manera más profunda las palabras expresadas de Cristo y su cumplimiento en esta vida como en el final de los tiempos.

El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. — Mateo 24:35

Ahora cuando vemos en versículo (Mateo 24 : 35) “el cielo y la tierra pasarán..”, podemos entender que hay cosas que nos parecen inmóviles, porque la historia nos muestra de manera aproximada la existencia humana sobre la tierra y al ver los cielos y su inmensidad constante, llegamos a pensar que siempre estarán ahí pero otros pasajes muestran que todo esto llegara a su termino (2 Pedro 3:10) “los cielos pasarán con grande estruendo… y la tierra”. Pero al destacar “mis palabras no pasarán”, el pasaje da entender la firmeza y eternidad en los designios de Dios.

La Palabra de Dios siempre ha tenido Poder, como para crear de la nada en (Génesis 1:3) “sea la luz”, con tanta belleza y complejidad que la misma naturaleza expresa el poder creativo de Dios, también al observar al hombre ser cambiado de manera radical internamente, viendo su resultado de manera externa a través de la conversión (Salmo 19.7) “Convierte el alma”, y nuestro versículo base (Mateo 24 : 35) “mis palabras no pasarán”.

Las Escrituras son suficientes y no las debemos desvalorar por el hecho de verlas escritas en un libro actual, sino al contrario tenerlas presentes por quién es Su autor, ademas sabemos que esas palabras anuncian el carácter de Dios de manera veraz, también comprendemos que son palabras proféticas cuyo cumplimiento se a ido dando, ejemplo; cuando se anuncio que Cristo nacería (Isaías 9:6) o que resucitaría al tercer día (Oseas 6.2), y al ver su cumplimiento en el tiempo vemos que su fuente es confiable porque provienen de inspiración divina, de Dios.

Cuando Dios se revela a nosotros por el Evangelio en Su amor, también nos da Su Palabra para guía de nuestras vidas en varios aspectos, individualmente, como familia, o como sociedad. Podemos estar seguros que los estatutos de Dios escritos afectan cada parte de nuestras vidas al exponernos a ellos, donde nos fortalece, conforta, instruye, disciplina, exhorta, dejándonos asombrados de la inmensidad y perpetuidad en sus Palabras tanto así que llegan a trascender los tiempos y las épocas.

“La Biblia no es un buen Libro, La Biblia es la Palabra de Dios Escrita”

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